El gremio notificó formalmente al Municipio que desde este viernes 6 de noviembre realizará asambleas de tres horas. Reclama mejoras salariales, condiciones laborales y recategorizaciones. La medida llega pocos días después del acuerdo anunciado por el Ejecutivo con ATE y vuelve a poner en discusión los compromisos asumidos meses atrás.
La tranquilidad que la gestión de Alcides Alderete intentó transmitir tras el último acuerdo salarial parece durar poco. La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Seccional Entre Ríos, confirmó el inicio de medidas gremiales en la Municipalidad de Sauce de Luna ante la falta de respuestas a sus reclamos.
Mediante una nota fechada el 4 de noviembre y recibida oficialmente por el Municipio este jueves 5, bajo el número 448, la organización sindical comunicó que a partir del viernes 6 de noviembre se realizarán asambleas de tres horas, desde las 10 hasta las 13, medida que continuará durante los días subsiguientes.
La presentación, firmada por la secretaria adjunta de UPCN Entre Ríos, María Cristina Melgarejo, reclama una convocatoria urgente a paritarias para discutir salarios, revisar las condiciones laborales y avanzar en un proceso de recategorización conforme al Estatuto del Empleado Municipal.
El sindicato advierte que la falta de respuestas genera preocupación e incertidumbre entre los trabajadores y exige una instancia de diálogo sin más dilaciones.
Un acuerdo con ATE que no cerró el conflicto
La medida llega apenas diez días después de que el Ejecutivo municipal anunciara un nuevo acuerdo salarial con ATE, que contempla un incremento remunerativo del 3%, la continuidad de un adicional no remunerativo del 4% y el mantenimiento del bono de $50.000.
Como ya informó Nuevo Día Federal, el anuncio generó cuestionamientos tanto por la escasa recomposición salarial como por la ausencia de UPCN entre los participantes de la negociación difundida oficialmente.
Ahora, la decisión de avanzar con asambleas evidencia que el entendimiento anunciado por Alderete no logró cerrar los reclamos de todos los sectores gremiales.
Los compromisos de julio que vuelven a quedar bajo la lupa
El conflicto tiene antecedentes recientes. Durante junio, trabajadores municipales de Obras y Servicios Públicos, acompañados por UPCN, realizaron medidas de fuerza para reclamar indumentaria y condiciones adecuadas de trabajo.
Tras varias semanas de tensión, en julio se alcanzó un entendimiento con el Ejecutivo que permitió suspender las medidas.
Pero aquel acuerdo no se limitaba a la entrega de ropa: también contemplaba la conformación de una mesa permanente de política salarial entre UPCN y el Municipio, destinada a mantener el diálogo y prevenir nuevos conflictos.
Cuatro meses después, el gremio vuelve a reclamar una convocatoria urgente y denuncia falta de respuestas.
La pregunta resulta inevitable: ¿qué ocurrió con aquella mesa de diálogo y con los compromisos asumidos por la administración municipal?
Del anuncio de mejoras a una nueva protesta
Mientras el Ejecutivo destaca los acuerdos alcanzados con ATE, UPCN plantea que todavía existen cuestiones fundamentales sin resolver.
El reclamo ya no se limita a una recomposición salarial. Incluye también las condiciones en las que se desempeñan los empleados y la posibilidad de avanzar en su carrera administrativa mediante recategorizaciones.
En su presentación, el sindicato deja abierta la posibilidad de profundizar las medidas si no obtiene respuestas concretas.
Por el momento, lo anunciado son asambleas de tres horas. No se ha comunicado formalmente un paro general, aunque la continuidad de las medidas podría repercutir en el funcionamiento habitual de algunas dependencias municipales.
El nuevo conflicto vuelve a colocar a la gestión de Alderete frente a una situación conocida: trabajadores que reclaman soluciones y compromisos de diálogo cuya continuidad hoy aparece cuestionada.
Porque una negociación salarial no se mide solamente por los acuerdos que se anuncian, sino también por los conflictos que logra resolver.
Y en Sauce de Luna, a pocos días de celebrarse el Día del Trabajador Municipal, una parte de los empleados se prepara para conmemorar su día en estado de asamblea y reclamando respuestas.
