Sauce de Luna: cuestionan que el tesorero municipal expusiera en el Concejo sin responder preguntas

Francisco Sabas - Tesorero Municipal- Prof. de Educación Física. Se negó a ser interpelado por el Concejo Deliberante.

Francisco Sabas, Tesorero municipal de Sauce de Luna/ PRof. de Educ. Física

La presencia del tesorero municipal en el Concejo Deliberante de Sauce de Luna, el pasado 09 de septiembre, generó fuertes cuestionamientos desde el vecinalismo. Según manifestó una concejal de la Unión Vecinal, el funcionario concurrió al recinto y realizó una exposición, pero se negó a participar de un intercambio con los ediles. La concejal de Unión Vecinal Sauce de Luna, Prof. María José Etcheverry,  cuestionó la modalidad bajo la cual se desarrolló la exposición del tesorero municipal ante el Honorable Concejo Deliberante, al considerar que la intervención terminó convirtiéndose en una lectura unilateral, sin posibilidad efectiva de debate, repreguntas ni aclaraciones por parte de los concejales.


El funcionario había sido citado por el Concejo para brindar explicaciones sobre distintos aspectos de la administración financiera municipal. Entre los principales puntos que requerían precisiones se encontraba la utilización excesiva de cheques de pago diferido por parte del Departamento Ejecutivo para afrontar gastos corrientes, así como los plazos establecidos para su cancelación.
Desde el bloque vecinalista se advirtió que la utilización de este instrumento en erogaciones ordinarias y con vencimientos proyectados hacia períodos posteriores requiere una explicación precisa, ya que por sus características podría estar generando obligaciones financieras futuras que, en los hechos, se asemejen a una modalidad de endeudamiento no explicitada como tal. Esa era, precisamente, una de las cuestiones que se pretendía examinar mediante preguntas y repreguntas al funcionario.
Sin embargo, durante su comparecencia el tesorero, Prof. Francisco Sabas,  manifestó que no estaba dispuesto a deliberar y desarrolló su intervención mediante la lectura de un informe. Ante esa postura, desde Unión Vecinal se sostuvo que, si el funcionario no aceptaba responder preguntas ni intercambiar opiniones con los concejales, correspondía que dejara el informe presentado por escrito, en lugar de convertir la citación en una exposición sin instancia de control.
“Los monólogos son para los que no resisten cuestionamientos”, expresó posteriormente la concejal, al considerar que lo sucedido debilitó el papel del Concejo como ámbito de debate, representación y control de los actos del Departamento Ejecutivo.


La edil también cuestionó distintos aspectos del contenido de la exposición. Señaló que el tesorero presentó lo que calificó como “medias verdades”, objetó la manera en que fueron comunicados algunos números municipales y puso en discusión la interpretación realizada sobre la legislación de protección de datos personales para intentar mantener bajo reserva determinada información del expediente.

La discusión adquiere especial relevancia porque la comparecencia de un funcionario ante el Concejo no tiene solamente una finalidad expositiva. La función de control supone la posibilidad de pedir precisiones, confrontar datos, analizar obligaciones asumidas por el municipio, conocer sus vencimientos y determinar qué impacto pueden tener sobre ejercicios presupuestarios posteriores.
Durante la exposición también se formularon expresiones que, según la concejal vecinalista, tendieron a deslegitimar los cuestionamientos efectuados desde el cuerpo. 


En esa misma sesión fueron aprobadas dos iniciativas impulsadas por Unión Vecinal: una vinculada al perfeccionamiento y capacitación del personal municipal y otra destinada a establecer un régimen de transición de gobierno, mediante la adhesión local a la normativa provincial existente en la materia.


La controversia dejó planteada una cuestión institucional de fondo: ¿qué sentido tiene citar a un funcionario al Concejo Deliberante si los representantes de la comunidad no pueden preguntarle, contrastar sus afirmaciones ni exigir precisiones sobre decisiones financieras que pueden comprometer recursos municipales futuros?